La semana pasada fue el día del cáncer de mama
y, como tantos otros temas relacionados con la mujer, huele ya a banalización.
Las marcas aprovechan para hacer campañas publicitarias específicas, cambiar
sus logos a color rosa y vender peluches rosas. No se dan datos sobre dónde van
los beneficios recogidos de esas ventas, no se informa sobre quien tiene más
riesgo de padecer cáncer de mama, no se informa de las intervenciones por las
que se puede pasar y, es más, se insiste en los pechos como parte indispensable
de la feminidad. En La línea del cielo sabemos que es una enfermedad dura pero
intentamos poner nuestro granito de arena demostrando que las mujeres somos
fuertes y sabemos luchar con lo que nos venga.
Mostrando entradas con la etiqueta opinión. Mostrar todas las entradas
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Hace un tiempo un amigo se quejaba por Facebook de la
comercialización de las camisetas de Los Ramones. Hoy en día está de moda que
cualquiera se compre una en cualquier franquicia y la luzca
sin saber ni qué música tocan. Yo le decía que hoy en día todo se prostituye.
Pero creo que la semana pasada tocamos un tope con los artículos de Charlie
Hebdo. A las horas de poner en venta el nuevo número, Ebay ya la tenía de
reventa a 60€ y por la noche la portada en la que salía Mahoma (supuesta causante del ataque)superaba el
millón de euros . Hay tazas, camisetas… todo
con un logo que diseñó un señor que dijo explícitamente que no quería que se
hiciera un uso comercial del mismo. Supongo que lo único que nos queda, a parte
de la pataleta, es elegir bien lo que compramos…
En España, por suerte, también tenemos revistas similares a
Charlie Hebdo como son El Jueves o Mongolia. Ya hablamos hace un tiempo de la
primera de ellas, precisamente, porque algunos de sus miembros decidieron
abandonarla después de que se secuestrara un número porque contenía una portada
que no gustó a todos. Algunos de los que formaban El Jueves publican hoy
Orgullo y satisfacción. En España, muchos se pusieron la medallita de la
libertad de expresión el pasado miércoles siendo como no nos hace falta ningún
ataque terrorista para que desaparezcan publicaciones o directores de
periódicos y se pongan trabas para manifestarse. El oportunismo nunca deja de
sorprenderme.
Las máquinas nos han hecho la vida más fácil, incluso, para
algunas cosas, podrían llegar a hacernos tontos (véase la inutilidad de saber
las normas de ortografía si cualquier aparato viviente las corrige) pero,
además, nos quitan puestos de trabajo. En primera instancia, la máquina de
vapor consiguió una producción muchísimo más amplia. Hace no mucho
desaparecieron las personas que te servían gasolina en las gasolineras; Carrefour
y Alcampo nos pusieron estupendas cajas auto-cobro para “evitar” las colas en
caja, y los billetes del metro se compran es modernas máquinas también auto
servicio. Incluso Amazon quiere repartir con drones alegando que los pedidos
llegarían mucho más rápido. En un país con tal nivel de paro habrá que pensar
si elegimos rapidez o personas trabajando.
Texto redactado para el programa radiofónico La línea del cielo www.lalíneadelcielo.com
Hace un tiempo ya que las grandes cabeceras españolas
periodísticas cambiaron de directores. También hace un tiempo ya que los
trabajadores de RTVE se manifiestan en contra de la censura en el ente. La
información que nos llega por medios tradicionales se centra cada vez más en ir
al aeropuerto a ver familias reunirse en navidad y menos en analizar por qué
ocurre eso. Puede que si no estás acostumbrado a leer periódicos digitales o no
sigas a periodistas en Twitter ni te hayas dado cuenta, pero yo cada vez me
indigno más cuando intento informarme por esos medios tradicionales. Así que,
oyente de la línea del cielo, no te quedes con los que te venden la moto,
investiga un poco o terminarás creyendo que el peor problema de España es la
obesidad infantil.
Ahora que se acercan fechas festivas son muchos los hacen
regalos a los más pequeños. Ikea se ha lanzado a la piscina vendiendo que los
niños quieren más tiempo de sus allegados y menos juguetes pero lo cierto es
que muchos árboles tienen más de lo segundo que de lo primero. Además, esos
juguetes son, las más de las ocasiones, sexistas: compremos una muñeca a la
niña y un coche al niño. Nos lo dicen desde muchos lados: no hay ningún
problema en que un niño quiera pintarse las uñas o una niña se disfrace de
Spider-man pero, a la hora de ir a comprar esos pasillos rosas y azules parece
que nos ciegan. Desde la línea del cielo, preocupados por los interminables
problemas de la mujer, abogamos por ese tiempo irremplazable y los juguetes que
no cierren a nadie la mente.
Texto redactado para el programa radiofónico La línea del cielo www.lalíneadelcielo.com
Obsolescencia programa es un término que lleva toda la vida
apareciendo en la categoría de los reportajes sobre avistamientos alienígenas o
Cuarto Milenio. Por si alguien todavía no estaba al tanto, la idea es que la
tecnología, de alguna forma, tiene una memoria que dice “es tiempo de que te
rompas” aunque no haya terminado su vida útil. A mí me vino el otro día a la cabeza
leyendo un artículo sobre los usuarios de iPhone, que dicen que, en cuanto sale
un modelo nuevo con un sistema operativo nuevo, si actualizan, el móvil
-antiguo- empieza a funcionar mucho peor. De alguna forma pasa igual en Android
puesto que, con las constantes actualizaciones de las aplicaciones hace falta
cada vez más memoria en el teléfono, por tanto, o dejas de actualizar o cambias
de móvil. Quizá no exista la obsolescencia como tal, eso sí, a partir de ahora
piensa cuánto tiempo tienes tu Smartphone y si quieres o no actualizarlo.
Texto redactado para el programa radiofónico La línea del cielo www.lalineadelcielo.com
Hace muchos años, dije, de broma: “no, si acabaremos
celebrando Halloween en España” y, mira por donde, ahora celebramos Halloween;
si lo sé me callo. El pasado viernes la mayoría de tiendas ofrecieron un Black
Friday y se me volvió a escapar lo de “a ver si vamos a terminar celebrando
Acción de gracias”… Espero de veras que esto no llegue pero claro, al calendario
del consumismo le vendría bien para terminar de cerrar una compra fija por mes:
si en enero son los Reyes, en febrero San Valentín, marzo, día del padre, abril
es más flojo, nos conformamos con la mona de pascua, mayo día de la madre,
junio día del niño, en julio y agosto el gasto es en vacaciones, septiembre
vuelta al cole, octubre compramos para Halloween y diciembre navidad, nos queda
noviembre suelto, así que, como me dijo Marcos, creo que es hora de ir
preparando Thanksgiving.
Desde tiempos de la Revolución industrial el mercado se ha
ido ampliando para poder seguir al ritmo de producción: pronto se dieron cuenta
que subir el sueldo a los trabajadores de las fábricas era positivo porque así
compraban los productos que producían. Una vez estaban todos los adultos
consumiendo fue el momento de los adolescentes. Ahora las películas y los
dibujos animados recaudan más dinero con la ropa de sus muñequitos que con las
entradas o los derechos. El mercado de la cosmética también ha sabido adaptarse
estupendamente: cuando copó el mercado de mujeres fue el momento de decir a los
hombres que también era importante que ellos tuvieran la piel suave y se
depilaran. Pero, no contentos con esto, ahora están abriendo pequeños spas para
niñas donde les hacen la manicura, pedicura, mascarillas… Creo que de cuando en
cuando es interesante parar, pensar y decidir qué consumimos porque si no lo
hacemos, el mercado lo hará por nosotros.
Texto redactado para el programa radiofónico La línea del cielo www.lalineadelcielo.com
Con la aparición de Internet, los blogs y, más tarde, los
móviles hubo un momento en que todo el mundo hablaba de periodismo ciudadano y
se cuestionaba hasta qué punto hacían falta periodistas habiendo expertos en
tantas materias. Como con tantas otras cosas, el tiempo pasó y los periodistas
seguimos existiendo, con limitaciones por todas partes, pero seguimos. Ahora
hay una (podríamos decir) nueva fase del periodismo ciudadano, se llama periodismo de datos,
según el cual cualquier persona aporta datos a un medio para que este documente una noticia. En España el Diario.es pidió a los madrileños que ayudaran a hacer
un mapa de árboles caídos y la gente respondió bastante bien. Es cierto que
nadie mejor que la gente de a pie para saber lo que pasa en el mundo, pero si
los periodistas se ven obligados a recurrir a estos datos porque no tienen
tiempo ni de salir de la redacción, mal vamos…
La imagen corresponde al mapa realizado por Eldiario.es, disponible en su web: http://www.eldiario.es/sociedad/plano-caida-arboles-Madrid_0_314269374.html
En esta época de remakes y recuperaciones tampoco la
televisión se atreve a innovar, escuchando las “nuevas” propuestas de programas
para la nueva temporada es increíble lo poco que cambia todo. Eso sí, parece
que tenemos una tendencia: los niños son protagonistas, supongo que siguen
buscando personas que vayan gratis a la tele. Aparecieron con los primeros
programas de talentos tímidamente pero la temporada pasada ya se atrevieron a
hacerlos protagonistas de programas. Si la programación de televisión fuera
mínimamente seria no me preocuparía tanto, pero meter a los niños a que hablen
con jueces que lo único que buscan es polémica no me convence. El programa
Entre todos ya se llevó una denuncia y sanción por hacer uso de un niño
incorrectamente. Espero que no llegue el día en el que habrá algún menor en el
Sálvame y lo veremos como normal.
A muchos nos olió lo de cerrar RTVV como el inicio de muchos
otros cierres de cadenas públicas. Y ahora parece que las campanitas suenan
también por Madrid, no solo con Telemadrid que lleva mucho tiempo con ERES y
jaleos sino también con RTVE. La receta es la misma que se aplicó con la
valenciana: para empezar se empieza a eliminar contenido de mayor calidad le
añadimos telebasura en grandes cantidades, aderezamos con nuevos responsables
de informativos y convertimos los telediarios en propaganda. Cuando este caldo
está trabado la audiencia desciende y
los telediarios de la 1 pasan de ser los más vistos a la cuarta opción
en dos años. Ahora ya solo queda decir que con una programación de tan mala
calidad y tan poca audiencia no merece la pena conservar el ente. Bon apetit.
Qué bonito queda sobre el papel lo del aprendizaje para toda
la vida: aprendamos siempre, mantengamos siempre nuestro cerebro en activo que
envejeceremos más tarde…El problema viene cuando uno decide dejar de formarse y
querer incorporarse al mundo laboral. Leer ofertas de empleo se convierte en
una carrera de a ver quién pide más. El inglés se da por supuesto, si es usted
bilingüe mejor y a ver si sabe también un poco de ruso o japonés, que queda
exótico. La experiencia, que sea de dos años o más pero, por favor usted no
supere los 30 años. Por no hablar de los timos cada vez más comunes en los que
te piden pagar. Yo soy de las que piensa que el saber no ocupa lugar, pero
oiga, que de algún sitio tiene uno que financiarse la formación…
Algunos políticos valientes se han atrevido a decir que la
gente está contenta y siguen empeñados en la recuperación y en la creación de empleo.
Ahora, los pocos empleos que se están creando tienen unas características muy
particulares. España basa su economía en el sector servicios, después de la
migración a la cuidad la poca industria que hubo ha ido desapareciendo mientras
salían hoteles como champiñones. No es de extrañar que hoy en día los bares,
tiendas y hoteles son los que más puestos de trabajo puedan ofrecer. Estos
puestos de trabajo tienen, cada vez más, días libres entre semana y trabajan
los festivos. Y digo yo, si la poca que gente trabaja lo hace principalmente
los sábados y los domingos, ¿quién va a ir a comprar en fin de semana?
Los sentimientos venden. Lo saben las empresas que nos ponen
chicos y chicas estupendos para que nos enamoremos de los productos que tienen
al lado, pero también lo saben los partidos políticos, nada como generar odio
contra una ideología para fomentar el voto de la contraria; y si de paso nos
marcamos una cortina de humo, pues miel sobre hojuelas. Hace casi una semana
mataron a una mujer a sangre fría, un acto cruel y absolutamente condenable.
Pero hay personas que no ven más allá de los hechos y se dedican a crear odio y
difundirlo por los medios de comunicación: en tertulias, artículos de
periódicos y, por qué no, también en Twitter. Esos creadores de odio
profesionales llevan años trabajando sin que nadie les ponga un ojo encima,
ahora, casualmente esos creadores de odio merecen toda la atención de la
policía, que casualidad que mientras ocurre todo esto, el juez Ruz siga sacando
políticos con cuentas en Suiza. Los sentimientos como el odio son fáciles de
crear, pero también de borrar, cuando todos nos odiemos a todos, ya veremos
cómo se gobierna el país.
Hay temporadas en las que parece que las señales se unen para
dar un mensaje y esta es una de ellas. Para el pasado día de la madre la
“liberal” marca Desigual hizo un estupendo spot donde una chica pinchaba
preservativos: nada más femenino y saludable que convertirse en una cabeza
loca. También ha saltado a las redes sociales una misa en la que un cura dice
literalmente “antes los hombres solo pegaban a las mujeres, no como ahora que
las matan” quitando hierro a la violencia machista. No hace mucho tampoco que
desde las gradas del campo del Espanyol se gritaba “Shakira es una puta” como
una forma de meterse con Piqué. Cuando se le tiró un plátano a Dani Alves en el
partido Villarreal-Barcelona se produjeron sanciones claras en contra de la
xenofobia ¿por qué no ocurre igual con el machismo? España lidera estadísticas
de muerte por violencia machista, desigualdades salariales por razón de género
y prostitución ¿qué hace falta para que se tomen medidas serias?
La semana pasada saltaba a los medios una noticia sobre
padres quejándose porque sus hijos tendrían pronto 3 meses de vacaciones. En
primer lugar me enfadé porque la noticia efectivamente decía que los niños
tienen 3 meses de vacaciones cuando no es cierto, al menos en la Comunidad
Valenciana los niños acaban a final de junio y empiezan a principio de septiembre
y eso son dos meses. En segundo lugar, me enfadé porque hay una generación de
padres que parece olvidar que los profesores y profesoras estudiaron para serlo
y que trabajan duramente cada día para conseguir que, pese a los recortes y las
congelaciones de sueldo, los chavales sigan aprendiendo sin notarlo. Ser
docente es una tarea dura, más si se tienen a los padres y madres en contra así que, por favor, antes de
criticarlos piensen en lo difícil que es estar con niños un rato y ellos lo
hacen unas 6 horas al día como mínimo.
Estos días con vacaciones y tiempo libre siempre eran para mí
sinónimo de ir al campo, saltar a la comba y hacer el indio en general. Una
generación que ya tenía problemas para jugar en la calle aprovechaba para
experimentar y jugar fuera de las cuatro paredes de casa. Hoy en día veo
cambios sustanciales a la hora de que los niños jueguen, cada vez están más
ligados a dispositivos electrónicos. Y no digo que no esté bien que los más
pequeños experimenten con las nuevas tecnologías también, pero me da mucha pena
ver a cuatro chavales en una comida de un restaurante, cada uno con su Game boy
de turno y sin hablar entre ellos. Los adolescentes quedan pero no hay forma de
despegarlos del móvil. Ya hay quien apunta que estas nuevas tecnologías
deterioran la forma de comunicarnos, cada vez nos es más difícil expresarnos
cara a cara. La comunicación supuso uno de los cambios sustanciales para pasar
de mono a ser humano; si dejamos de comunicarnos ¿involucionaremos a mono?
Los 90 también fueron época de televisión ¿Os acordáis cuando
sólo existían 4 canales? A mí me parece que hace un siglo pero hasta 2005 sólo
existían dos cadenas privadas: Antena 3 y Telecinco. Fue entonces cuando
Zapatero, en un acto de pluralidad informativa y ayudar a un amigo propuso que
aparecieran dos cadenas privadas más: La Sexta y Cuatro. Para compensar a las
pobres empresas televisivas existentes se les prometió que, con la TDT ellas
tendrían ventaja. ¿qué por qué os cuento todo esto? Porque, efectivamente, a
pesar de que los canales de la TDT tenían que haber salido a concurso público,
hubo empresas que tuvieron privilegios. Después hubo reclamaciones y el Supremo
determinó en 2012 que había que reordenar el mapa televisivo español: hasta 9
canales deberían desaparecer. Es más, hace un año que Soraya Sáez de Santamaría
dijo que se iba a arreglar la situación. Parece que se han puesto las pilas y
ya exigen que Atresmedia cierre tres canales, Mediaset dos, Veo TV otros dos y
Net TV también dos ¿cómo terminará el culebrón de la TDT? La respuesta,
próximamente en sus pantallas.
Poco a poco, entre programa y programa, sobre todo del
género televisivo van ampliándose las posibilidades de interacción, nos
proponen aplicaciones para el móvil o hagstags sobre los cuales comentar lo que
está pasando. Y eso se traduce necesariamente en que los televidentes están
haciendo más de una cosa a la vez, es decir, están viendo el programa y
comentando o viendo los contenidos extra que se ofrecen. Ya son muchos los
expertos que avisan que nos estamos acostumbrando a hacer cada vez más cosas a
la vez lo cual, en principio parece estupendo, la panacea de aprovechar el
tiempo. El problema viene después, cuando es necesario centrarse en una cosa
(véase un examen o un trabajo) porque el cerebro está tan acostumbrado a muchos
estímulos que, cuando solo tiene uno solo “se aburre” (por decirlo de alguna
forma) y busca más. Entonces nos encontramos que cualquier cosa nos entretiene
y tardamos horas en hacer lo que podría costar minutos ¿es esta la evolución
que nos traen los smartphones? Yo me remito a una viñeta que circula por
Internet que dice: tenemos teléfonos inteligentes, televisiones inteligentes y
casas inteligentes ¿no sería mejor tener personas inteligentes?

















